Buenas prácticas de seguridad para aplicaciones web
No necesitás ser experto en ciberseguridad, pero tu software sí debe cumplir lo mínimo. Esto es lo no negociable para proteger a tus usuarios y tu reputación.
1. HTTPS, siempre
Todo el tráfico debe ir cifrado con un certificado SSL. Sin HTTPS, los datos viajan en texto plano y el navegador marca tu sitio como “no seguro”. Es lo básico de lo básico.
2. Contraseñas y autenticación
Nunca guardes contraseñas en texto plano: se almacenan “hasheadas” (con algoritmos como bcrypt o Argon2). Sumá verificación en dos pasos (2FA) para cuentas sensibles y bloqueo tras intentos fallidos.
3. Validá todo lo que entra
Los ataques más comunes (inyección SQL, XSS) entran por formularios mal validados. Toda entrada del usuario debe limpiarse y validarse en el servidor, no solo en el navegador.
4. Control de acceso real
Que un usuario no pueda ver ni hacer lo que no le corresponde. Los permisos se verifican en el backend: nunca confiés en que “el botón está oculto” en el front.
5. Backups y actualizaciones
Copias de seguridad automáticas y probadas, y dependencias actualizadas. La mayoría de los hackeos aprovechan librerías viejas con fallos ya conocidos.
Datos personales = responsabilidad
Si manejás datos de clientes, recolectá solo lo necesario, protegelo y sé claro sobre su uso. La confianza se pierde una sola vez.
La seguridad no es una función que se agrega al final: se construye desde la primera línea de código.
En MoniSaaS aplicamos estas prácticas por defecto en cada proyecto. La seguridad no es un extra: es parte de hacer las cosas bien.